Informe del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires publicado el 22 de abril de 2026.
La interanual había estado en rojo desde noviembre de 2025. Marzo rompió la racha con un salto de casi 20 puntos.
Enero y febrero habían abierto el año en baja. Marzo compensó el rezago y deja el trimestre prácticamente en línea con 2025.
| Mes | 2024 | 2025 | Var. i.a. | 2026 | Var. i.a. |
|---|---|---|---|---|---|
| Enero | 1.882 | 3.645 | +93,7% | 3.423 | −6,1% |
| Febrero | 2.213 | 4.293 | +94,0% | 3.567 | −16,9% |
| Marzo | 3.499 | 4.747 | +35,7% | 5.590 | +17,8% |
| Q1 acumulado | 7.594 | 12.685 | +67,0% | 12.580 | −0,8% |
Variación i.a. = interanual (vs. mismo período del año anterior).
Marzo 2026 cerró con 5.590 escrituras de compraventa en la Ciudad — el mejor marzo desde 2018 y la primera variación interanual positiva en cinco meses. Después de un noviembre en rojo, un diciembre prácticamente plano, enero con −6,1% y febrero con −16,9%, el tercer mes del año dio vuelta la señal con un salto contundente.
Tres lecturas conviven en este dato.
Las escrituras con hipoteca fueron 834 en marzo, un 15,9% menos que en el mismo mes del año anterior. Representan el 14,9% del total de operaciones —un piso todavía bajo para los estándares históricos (en 2018 la hipoteca llegó a motorizar un 35% del mercado)—. Esta caída venía de arrastre: en febrero las hipotecas habían bajado casi 39% interanual. Lo que quiere decir el dato de marzo es claro: el volumen sube sin que el crédito acompañe. Es decir, quien compra lo hace con dólares propios, no con un banco detrás.
El monto promedio por escritura en marzo fue de $161,5 millones —un 24,2% más que el mismo mes de 2025 en pesos, pero menos 4,1% medido en dólares BNA—. Traducido: el valor promedio en divisas se comprimió levemente, pero el mercado sigue operando en franjas de ticket alto. El monto total transaccionado en marzo rozó los $903.000 millones, una cifra que confirma que la actividad está concentrada en el segmento medio-alto más que en entrada al mercado.
"Recuperamos la suba interanual después de cuatro meses con algunas bajas, y no es un dato menor — porque además es de casi un 20%."
Acumulando los tres meses, el primer trimestre de 2026 cerró con 12.580 escrituras contra 12.685 de 2025: una diferencia del 0,8%, estadísticamente nula. Marzo compensó lo que enero y febrero habían perdido. El mensaje macro es que el mercado no está cayendo: está estabilizado en un escalón muy superior al del bienio 2022-2023, con volatilidad mensual pero sin señales de derrumbe.
El crédito no tira, pero las operaciones con dólares cash sostienen el nivel. Esa ecuación es sostenible hasta que alguno de los dos términos cambie.
Para el vendedor: el mercado tiene liquidez, pero es selectivo. Los inmuebles que se comercializan bien son los que están correctamente tasados y en condiciones. El piso de 2025 —pre-venta extensa, negociación dura— se mantiene.
Para el comprador con dólares: momento de sostener el pulso. La comprensión del valor promedio en divisas (−4,1% interanual) confirma que hay espacio de negociación para quien paga cash, especialmente fuera de los corredores premium. Los usados bien ubicados siguen siendo la mejor ecuación.
Para el comprador con crédito: el escenario sigue siendo complejo. La hipoteca no se recupera al ritmo que el volumen general sugiere. Conviene monitorear las próximas rondas de tasas bancarias —la propia Tato señaló que algunos bancos empezaron a bajarlas, lo que podría ayudar al segundo trimestre—.
Para el inversor: la combinación de volumen estable + ticket promedio alto + hipoteca baja es una foto típica de mercado en fase de maduración, no de boom ni de crisis. Rentabilidades en dólares del 4–5% bruto en premium se mantienen; el derrame del Parque de la Innovación sigue empujando el corredor norte.