Informe del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires publicado el 26 de mayo de 2026.
Abril repitió casi exactamente el nivel de un año atrás (5.472 vs 5.471) y cedió apenas 2,1% contra marzo. La línea de escrituras se mantiene; la del crédito hipotecario, no.
Cuatro meses, 18.052 escrituras contra 18.156 del año pasado. El acumulado quedó prácticamente calcado al de 2025: el mercado no crece, pero tampoco cede.
| Mes | 2024 | 2025 | Var. i.a. | 2026 | Var. i.a. |
|---|---|---|---|---|---|
| Enero | 1.882 | 3.645 | +93,7% | 3.423 | −6,1% |
| Febrero | 2.213 | 4.293 | +94,0% | 3.567 | −16,9% |
| Marzo | 3.499 | 4.747 | +35,7% | 5.590 | +17,8% |
| Abril | 3.636 | 5.471 | +50,5% | 5.472 | +0,0% |
| Ene–Abr acumulado | 11.230 | 18.156 | +61,7% | 18.052 | −0,6% |
Variación i.a. = interanual (vs. mismo período del año anterior).
Abril 2026 cerró con 5.472 escrituras de compraventa en la Ciudad — apenas una más que las 5.471 de abril de 2025. Un empate tan exacto que asusta. Después del salto de marzo (+17,8%), el mercado bajó un escalón mensual leve (−2,1%) y se acomodó justo sobre la línea del año pasado. Pero el dato que ordena la lectura del mes no está en el total: está en el crédito.
Tres lecturas conviven en este número.
Las escrituras con hipoteca fueron 609 en abril, un 48,9% menos que un año atrás: literalmente la mitad. El crédito pasó a representar apenas el 11,1% de las operaciones, cuando en marzo todavía explicaba el 14,9% y en los meses fuertes de 2025 superaba el 15%. No es ruido: es una tendencia que se viene profundizando mes a mes. Y la conclusión es contundente — el volumen total se sostuvo sin el empuje del banco. Quien compró en abril, en casi nueve de cada diez casos, lo hizo con dólares propios.
"A nivel general de compraventas, claramente es un empate respecto al mismo mes de 2025. Pero en materia de hipotecas, hubo la mitad de operaciones que hace 12 meses."
El monto promedio por escritura fue de $157,4 millones — un 18,4% más que abril de 2025 en pesos, pero menos 2,5% medido en dólares, alrededor de USD 111.900 por operación. El total transaccionado en el mes llegó a $861.110 millones. Traducido: el valor promedio en divisas se recortó levemente respecto de un año atrás, en línea con un mercado que negocia y donde el comprador cash tiene espacio para pedir.
Sumando los cuatro meses, 2026 acumula 18.052 escrituras contra 18.156 de 2025: una diferencia del 0,6%, estadísticamente nula. Enero y febrero abrieron en baja, marzo compensó, abril sostuvo. El mensaje macro es el mismo desde fin del año pasado: el mercado no está cayendo, está estabilizado en un escalón muy superior al del bienio 2022-2023, pero ahora con una novedad estructural — avanza con cada vez menos crédito detrás.
Un mercado que ya casi no usa al banco es un mercado de dólares. Y los dólares, en abril, siguieron apareciendo.
Para el vendedor: hay liquidez real, pero del lado del comprador que paga al contado. Eso premia al inmueble bien tasado, con papeles en orden y listo para escriturar rápido. El que necesita crédito del otro lado del mostrador es hoy una minoría: tasar pensando en un comprador hipotecario es tasar para un universo que se achicó a la mitad.
Para el comprador con dólares: es su mercado. El valor promedio en divisas cedió 2,5% interanual y el financiamiento ajeno casi no compite por las mismas unidades. Hay margen para negociar, especialmente fuera de los corredores premium, y los usados bien ubicados siguen siendo la mejor ecuación.
Para el comprador con crédito: el escenario sigue siendo el más difícil. La hipoteca no acompaña, y la caída del 48,9% confirma que las líneas se enfriaron fuerte respecto del envión de 2024-2025. Conviene seguir de cerca las próximas rondas de tasas bancarias: si bajan, abril podría ser el piso del crédito.
Para el inversor: volumen estable + ticket en dólares levemente a la baja + crédito casi ausente es la foto de un mercado en fase de maduración, no de boom ni de crisis. Las rentabilidades en dólares del 4–5% bruto en premium se sostienen, y el comprador cash —local o del exterior— es hoy el que marca el precio de cierre.